La Minería y la Incertidumbre 

La minería es una industria que combina muchas disciplinas en busca de un objetivo primordial: la extracción de los recursos minerales de forma económicamente rentable, ambiental y socialmente sostenible. Muchos son los riesgos asociados a un proyecto minero: riesgos financieros, técnicos, sociales, ambientales, entre otros. Uno de los riesgos que ha adquirido mayor relevancia en los últimos años es el riesgo social. Muchos proyectos de gran, mediana y pequeña escala se han interrumpido, aplazado o cancelado por no contar con la aprobación de las comunidades. Algunas empresas mineras han estado trabajando más de la mano de las comunidades para resaltar los beneficios que una minería responsable conlleva al desarrollo económico de una comunidad, región y país. Sin embargo, muchos son los esfuerzos que aún se requieren para cambiar la percepción negativa de una actividad vital para nuestra civilización.  

Otro de los riesgos importantes que han sido largamente identificados y estudiados desde la parte técnica corresponde al riesgo geológico. Un modelo geológico de un yacimiento se construye con escasa información proveniente de campañas de perforación, muestras de canales o afloramientos, entre otros. Es sabido que un modelo geológico estimado como los comúnmente utilizados en la estimación de recursos y reservas es una representación suavizada de la distribución de las leyes minerales. Esto conlleva a una alta incertidumbre respecto a la distribución y variabilidad de las leyes dentro del depósito, lo que comúnmente se conoce como incertidumbre geológica. Diversos estudios han mostrado que un gran porcentaje de proyectos no cumple con las metas de producción debido a las diferencias entre las leyes que tenían en el modelo con respecto a las leyes obtenidas en la realidad, producto de la incertidumbre geológica previamente mencionada.  

Otro factor de riesgo que afecta a todas las operaciones mineras es el riesgo de sobre y sub-excavación de tajos lo cual genera dilución, pérdidas operacionales de material y posibles inestabilidades geomecánicas. En la mayoría de los casos, en una operación minera se asume una tasa de dilución producto de valores históricos, previas experiencias u operaciones similares. Sin embargo, esta tasa de dilución puede diferir altamente en la realidad, comprometiendo la rentabilidad de la operación.  

Desde el punto de vista financiero, existen grandes riesgos relacionados con la incertidumbre en los precios de los metales y materias primas, los costos de los insumos de operación, impuestos u otras leyesDe la misma manera se pueden enumerar muchos más riesgos derivados de la incertidumbre presente en los factores que afectan una operación minera.  

La pregunta que debemos hacernos es como afrontar la incertidumbre. Podemos identificar tres metodologías de trabajo para lidiar con la incertidumbre. La primera opción es ignorar la incertidumbre, la cual es la metodología tradicional con los subsecuentes riesgos asociados. La segunda opción es reducir la incertidumbre, lo cual se puede hacer hasta cierto punto, y puede conllevar un gran costo. Esta opción se puede considerar para cierto tipo de incertidumbres, pero en ciertos casos como la incertidumbre geológica, el deposito solo se conoce a cabalidad una vez se extrae. La tercera opción es convivir con la incertidumbre y considerarla en la toma de decisiones mediante métodos estocásticos. En este caso, se modela la incertidumbre y se toman las decisiones de forma robusta, entendiendo que la incertidumbre va a estar presente al momento de tomar las decisiones. 

Las soluciones estocásticas tienen un mejor desempeño que sus contrapartes determinísticas en presencia de incertidumbre. El reto consiste en modelar la incertidumbre acertadamente y desarrollar métodos estocásticos eficientes. En esta dirección debemos trabajar todos desde la industria, la academia y las empresas de tecnología para proveernos con herramientas que nos permiten reducir los riesgos asociados a la actividad minera. 

Luis Montiel Petro, PhD.